Si pasean tranquilamente por la ciudad de Elche, en Alicante, además de encontrar un palmeral inmejorable, también podrán observar monumentos de gran relevancia, como el Palacio de Altamira, situado en la plaza del Palacio, próximo al río Vinalopó.
Así pues, el Palacio de Altamira, o también conocido como Alcaser de la Senyora, fue entre los siglos XV y XIX la residencia de los señores de la ciudad, una inmensa fortaleza que se construyó en tres fases diferentes.
Por un lado, la primera fase de finales del siglo XI, en la época almohade, donde se crearon la torre y diversos basamentos. Para la mitad del siglo XV tuvo lugar la creación de la mayoría del edificio del Palacio de Altamira, tras haber sido tomada la posesión por el señorío Gutiérrez de Cárdenas. Este tramo de construcción se realizó en mampostería y sillería reforzada en las esquinas.
Por último, la tercera fase de construcción del Palacio de Altamira se caracteriza por su gran fachada de la zona sur, tapando la zona de acceso medieval y realizada hacia el siglo XVIII.
En cuanto a la forma de esta inmensa fortaleza situada en Elche, destacar que es de planta poligonal, con una sólida torre mayor en forma cuadrangular y torreones cilíndricos que sobresalen de la misma protegiendo el conjunto en general.
Asimismo, también es de gran importancia saber que a principios del siglo XX el Palacio de Altamira pasó a ser una fábrica de tejidos, que con los años fue abandonada, pasando a ser propiedad municipal y albergar el Museo Arqueológico Alejandro Ramos en la actualidad.
Para finalizar, decirles que el horario de visitas es de 10:00 a 13:00h y de 16:00 a 19:00h, teniendo abierto los domingos por la mañana y los lunes permanece cerrado. La entrada es de 3 euros o de 1 euro, para estudiantes y grupos.
Foto vía: zona inmobiliaria