
Este archipiélago compuesto por varios islotes como el de La Galera, La Nao y La Cantera, es conocido por ser la única isla de la Comunidad Valenciana donde habita gente, unas 50 personas en los meses de invierno, frente a las más de 2 mil personas que se acercan a la zona en los meses de verano.
Se encuentra frente a la ciudad de Alicante, a once millas en barco, próxima también al cabo de Santa Pola, con una extensión de casi 2 mil metros de largo y 400 metros de ancho, muy cerca de vuestros vuelos Alicante.
Cabe mencionar que las aguas cristalinas de este enclave han sido declaradas Reserva Marina del Mediterráneo, por su flora y fauna, por lo que se ha convertido en un destino turístico para ver en un día o un fin de semana. Asimismo desde varios puntos de la Comunidad Valenciana, Benidorm, Guardamar, Alicante, Torrevieja y Santa Pola, se realizan las salidas con una duración de una hora aproximadamente.
Una vez se ha llegado a la Isla de Tabarca, se puede gozar de las magnificas playas, puerto marinero y calas, con una restauración variada donde el caldero es el plato estrella. También es de gran importancia y digno de visitar el centro urbano, con sus calles típicas marineras y el museo de la isla. Lugar del mediterráneo idóneo para hacer fotografías del paisaje y disfrutar de la naturaleza.
Los orígenes de esta isla datan del siglo XVIII, cuando en ella habitaban berberiscos, conocida antiguamente con el nombre de Tabarka, donde fueron alojados cientos de familias genovesas tras hacerlos prisioneros. A mediados de siglo, Carlos III mandó construir en ella una gran muralla, protegiendo a los lugareños, con piedras de las canteras próximas a la zona, pasándose a llamar Isla Nueva Tabarca. Actualmente esta gran fortificación se considera Conjunto Histórico Artístico y Bien de Interés Cultural.
Foto vía: livingspain